martes, marzo 27, 2007

La biblioteca

Vacía. Así empezó esta nueva etapa después de haber sido arrancada de cuajo de su lugar y sin oportunidad para recoger nada. Así de vacía y exiliada partió de viaje hacia su nuevo destino. Un viaje muy teórico para esta biblioteca, sin letras para formar palabras, ni palabras para formar oraciones, ni oraciones para formar historias y finalmente, sin historias para contar, su existencia quedaba en entredicho. Así que para ser más exactos, fue su concepto el que realizó el viaje hasta aquí.

Este concepto fue dando paso a una existencia leíble, a la reconstrucción de la biblioteca, volviendo a tener la posibilidad de contar historias. Teniendo como meta renacer, dejar se ser una idea y volver a ser tangible, aprovechó todos los recursos a su alcance, Recogió lo que los demás descartaban, se llenó de palabras que no tenían cabida en otras estanterías. Aceptó feliz e ilusionada cuanto regalo le ofrecían.

Novelas, ensayos, cuentos, biografías. Clásicos, nóveles, conocidos desconocidos, buenísimos y menos buenos. Distintos idiomas. Todos tenían algo en común que los hacía ser bienvenidos en ella: tenían cosas que contar, historias para soñar, pensar, llorar y reír, incluso rabiar por la existencia de tales bodrios de libros. Pero hasta los ejemplares mediocres tenían algo que enseñar... lo que no se debe escribir.

Llena ahora de retazos de bibliotecas que llegaron a ella por azar, experiencias que de otra manera no hubieran llegado a su estantes, forjándole una personalidad con múltiples vertientes y heterogénea, abierta y sin prejuicios ni ideas preconcebidas; dejó de ser un concepto, se convirtió en herramienta de escape. Escapadas al Londres del siglo XIX, al espacio, a la Barcelona actual, al África más desconocida, al interior de un hombre atormentado. Mil vidas en una sola.

Y la suerte, de nuevo el azar ha hecho que esa biblioteca sea mía.


3 Comments:

Blogger ZicoCarioca said...

Increíble.

9:25 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Quedo sin palabras, sin aliento, como esa biblioteca, la perplejidad me enfrenta a la pregunta: ¿te he conocido alguna vez?... después de todo, se diria que todo sufrimiento tiene su razón de ser, a esta existencia venimos a aprender y aprendo de ti.

2:57 a.m.  
Anonymous Anónimo said...

igual que una vida ¿verdad?... Arrancada de un sitio, llega a otro y se va reconstruyendo, y así puede alimentar otras, incluso a las que dejó en el rinconcito anterior... y una leve malla, de sutiles nudos en nuevos espacios, va cubriendo el mundo...
Gracias, muy lindo!

1:25 a.m.  

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